Las ovejas (Ovis Aries) y sus hijos los corderos son mamíferos ungulados rumiantes cuya domesticación tuvo lugar en Oriente Próximo hacia el IX milenio a. C. mediante una selección orientada exclusivamente a obtener el mayor beneficio de ellas. De hecho la biología molecular expone en sus estudios que los antepasados de las ovejas tenían un pelo mucho más corto y basto del que no podían obtenerse tejidos. Se reconocen nueve subespecies de ovejas y más de 800 tipos en todo el mundo y su explotación en distintos continentes es abrumadora.
Emocionalmente las ovejas son animales sensibles, muy sociables y capaces de percibir las diferencias entre distintos tipos de expresiones, prefiriendo las agradables y dulces a aquellas que denotan enfado o malestar tal como ha mostrado un estudio publicado en la revista Nature por Keith Kendrick profesor de la Universidad de Greshman de Londres. En dicho estudio también se manifestó la capacidad de las ovejas para reconocer rostros de 50 individuos diferentes así como recordar sucesos e imágenes durante periodos de hasta dos años. Son animales con gran memoria espacial como denota el estudio realizado por el Dr. Caroline Lee durante el año 2005 en el laboratorio F D McMaster en Australia en el que las ovejas eran capaces de recordar recorridos que les conducían a la salida de un laberinto.
En este sentido las ovejas son capaces además de expresar con su rostro sensaciones como estrés o miedo.
Explotación
Las ovejas son explotadas además de por su carne y leche, para la producción de cuero y lana. Australia y Nueva Zelanda son los lugares donde la explotación de ovejas es mayor en cuanto a número, tan solo en Australia se crían anualmente unos cien millones de ovejas para la producción de lana. Las que son desechadas por la industria son exportadas a Oriente Próximo, aproximadamente unos 4 millones, siendo transportadas en largos viajes en barco en los que muchas de ellas (se calcula que el 10%) no resisten y mueren antes de llegar a su destino, el matadero.
Muy lejos de ser un subproducto de la industria cárnica la demanda de lana condena a millones de ovejas a una vida de explotación y finalmente a su muerte. Alrededor del 40% de la producción mundial de lana se obtiene de ovejas merinas y un 43%, de variedades cruzadas. El 17% restante procede en su mayoría de variedades especiales de oveja y otros animales tales como el camello, la alpaca, las cabras de Angora, Cachemira y Mohair, la llama, la vicuña, el yak y el guanaco.
Existe una serie de mitos asociados a la producción de lana como por ejemplo la idea de que es necesario y beneficioso para la oveja el ser esquilada. La oveja sin intervención humana sólo produciría aquella lana necesaria para protegerse del frío. Las ovejas de la raza merino son seleccionadas para que tengan un mayor número de arrugas en la piel y así la producción de lana sea superior. Estos pliegues provocan una mayor sudoración, induciéndoles a enfermedades como el "fly-strike", una infección causada por un gusano que "vive" en las arrugas de la piel de las ovejas. La aparición de este gusano da lugar a una practica llamada "mulesing", muy común en Australia, una operación que se realiza normalmente sin ningún tipo de anestesia, en la zona del ano que deja una herida sangrante foco nuevas e inevitable infecciones.
El esquilado o corte del pelo es un proceso doloroso en el que prima la obtención de la mayor cantidad de lana posible, incluso de llegan a realizar tajos en la piel de las ovejas con el propósito de no dejar nada de lana sin esquilar.
La vida de las ovejas está marcada por la separación constante de sus crías que serán servidas como carne de cordero a los pocos meses de nacer.
La piel del cordero de karakul, también llamado astrakán, es muy valorada cuando se trata de recién nacidos pero la más valorada es la de los fetos, extraídos en las matanzas de sus madres. Conforme son más mayores los corderos su piel pierde valor para sus explotadores por lo que son matados entre los 30 días antes de nacer y los 2 o tres días después del nacimiento para hacer abrigos, guantes, bufandas y demás prendas de vestir.
En la extracción del feto de la oveja la matanza es despiadada. Suele hacerse un sesgo sin anestesia para decapitar a la madre
Otra forma de producción de lana que está en crecimiento en Australia y que aún la mayoría de la población desconoce es la denominada “lana ultrafina”. Se trata de granjas en las que las ovejas son encerradas en cajones individuales durante cuatro o cinco años.
